
En correspondencia con el desarrollo previsto de nuestro programa nuclear desde finales de la década de los 70 y como muestra de su carácter pacífico, se suscribieron con el OIEA, a partir de 1980, Acuerdos de Salvaguardias específicas (Tipo INFCIRC/66), para cada una de las instalaciones que estaban previstas, para más detalles ver Acuerdos.
En la actualidad permanecen en vigor los relativos a la Central Nuclear de Juraguá y al Reactor de Potencia Nula. El referente al Reactor de Investigación, a petición de nuestro país fue negociada y aprobada su conclusión por la Junta de Gobernadores de Marzo de 1995.
El 25 de Marzo de 1995, nuestro país firmó el Tratado de Tlateloco, dando pruebas de la voluntad latinoamericanista y de solidaridad con los países de la región, sin dejar en aquel entonces, de cuestionar la falta de seguridad y de garantías por parte de la única potencia nuclear de la zona (E.U.).
Como parte del fortalecimiento de la eficacia y el aumento de la eficiencia del sistema de salvaguardias del OIEA, en junio de 1997, la Junta de gobernadores del Organismo aprobó el documento INFCIRC/540 relativo al Modelo de Protocolo Adicional a los Acuerdos de Salvaguardias.
En 1999 Tras la identificación y conciliación de las medidas que técnicamente resultaban viables de aceptar y teniendo en cuenta que nuestro objetivo ha estado centrado siempre en reafirmar el carácter pacífico de nuestro programa, Cuba firmó un Protocolo Adicional a los Acuerdos de Salvaguardias que aún están en vigor, el cual aún no ha sido ratificado.
En la compleja coyuntura internacional existente, Cuba dió un paso transcendental de compromiso a favor de la no proliferación nuclear global y regional, la paz y la seguridad internacional, al decidir el 14 de Septiembre del 2002, adherirse al Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) y ratificar el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América y del Caribe (Tratado de Tlatelolco), llevando a hechos en los meses de Octubre y Noviembre del 2002 dicha decisión.
Durante esta última década el marco legal y regulador nuclear nacional ha sido fortalecido. En materia de salvaguardias, en 1996 se pusieron en vigor el Decreto No. 208 “Sobre el sistema nacional de contabilidad y control de los materiales nucleares” y la Resolución del CITMA No. 62/96 “Reglamento para la contabilidad y control de los materiales nucleares”. |