El Centro de Inspección y Control Ambiental (CICA) es el encargado de elaborar, proponer, controlar y supervisar, según corresponda, y dentro del ámbito de su competencia , las medidas dirigidas a garantizar la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales.
La activa participación de Cuba en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en 1992, promovió cambios en la estructura institucional para la gestión ambiental.
A raíz de este acontecimiento se integró al Artículo 27 de la Constitución de la República el concepto de Desarrollo Sostenible, y se constituyeron el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y la Agencia de Medio Ambiente (AMA).
El proceso de especialización de funciones posibilitó la creación del Centro de Gestión e Inspección Ambiental (CGIA), en 1994, a través del cual se establecieron la Inspección Ambiental Estatal y el Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental, como instrumentos de carácter preventivo y esencial para materializar la Estrategia Ambiental Nacional y garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente.
La institucionalización de la gestión ambiental alcanza su clímax con la promulgación de la Ley No. 81 del Medio Ambiente, en 1997, donde se definen la estructura y principales funciones de los centros especializados en la gestión ambiental.
En 1999, el CGIA fue denominado Centro de Inspección y Control Ambiental (CICA) y designado Autoridad Responsable de la actividad de control y regulación del medio ambiente. Las funciones esenciales del CICA están definidas en la Resolución No. 130/95 Reglamento para la Inspección Estatal Ambiental y en la Resolución No. 77/99 Reglamento para el Desarrollo del Proceso de Evaluación de Impacto Ambiental.
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