Dejar de contaminar los océanos

Los océanos en el mundo son áreas marítimas que además de concentrar en sus aguas el calentamiento global que provoca el cambio climático por emisiones de gases contaminantes, también tienen el nocivo impacto de concentrar en profundidades oceánicas cualquier material desechable.

En estos días la Organización de Naciones Unidas convocó a enfrentar y detener desperdicios materiales lanzados a los mares como desechos de plástico, por ejemplo, que inundan las aguas con más de ocho millones de toneladas anualmente traducido al vertimiento por minuto de un camión de esa basura inservible volcada al océano.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentó con especial alerta la campaña mundial hasta el año 2022 para eliminar las fuentes de contaminación marina, porque no se trata solamente de plásticos sino también latas, botellas, restos de bicicletas, radios y televisores, entre otros desperdicios sólidos.

Los océanos no pueden convertirse de ningún modo en vertedero mundial porque es inconcebible la irresponsabilidad de entidades, instituciones y las propias personas participantes de esa contaminación que afectan a los peces, medios coralinos y hasta el propio turismo desplazado al contacto oceánico.
Esta campaña de mares limpios induce a los gobiernos a rediseñar los empaquetados plásticos para minimizar envoltorios de ese material, añadido al cambio de costumbre de industrias y consumidores de no lanzar los envases al mar, sino  recolectarlos en zonas terrestres para su directa reutilización.

Realmente la basura marítima es posible evitarla si las políticas gubernamentales del mundo aplican medidas de saneamiento e imposiciones correspondientes a los contaminadores para proteger los mares de consecuencias negativas del medio ambiente, aspectos que se valorarán en la conferencia sobre los océanos que se efectuará en la Organización de Naciones de Unidas del cinco al nueve de junio, además de la asamblea de la ONU para el medio ambiente en Nairobi para diciembre de este año.

El objetivo es lograr océanos sostenibles y preservar la existencia marina, porque reitero que en estas amplias extensiones de agua crece el calentamiento global por el cambio climático, también la acidificación, sobrepesca y aumento del nivel marítimo con inundaciones,  que unido al vertimiento de desechos sólidos será imposible, por supuesto, alcanzar ese requerimiento de océanos limpios precisamente para la Humanidad.

Recordar que el cinco de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente y después el ocho del propio mes el Día Mundial de los Océanos, celebraciones que pueden incentivar medidas destinadas a la preservación de nuestro entorno natural de esos vertimientos de desechos plásticos que de acuerdo con investigaciones científicas la combinación de temperaturas frías y falta de luz solar en las profundidades oceánicas ocasionan la degradación de los desperdicios materiales con mayor impacto nocivo en la fauna marina.

Realmente debemos evitar el empleo de mares de los océanos como vertedero porque existe la tecnología correspondiente para desviar esa criticable tendencia de invadir el medio ambiente, contaminarlo, impactarlo y transformarlo en cambio climático causante de irregularidades perjudiciales a la existencia humana, que en algunos escenarios internacionales se resisten a reconocer como palpable realidad directa e irreversible de nuestros tiempos actuales desde que  comenzó por primera vez la calcinación carbonífera hacia combustibles fósiles de propagación energética contaminante del entorno ambiental planetario.

Fuente: Radio Habana Cuba

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    Ultima Actualización: Miércoles 15 Noviembre 2017.