Biodiésel: una mirada integral y promisoria para el desarrollo

Por encima de los dividendos financieros que puedan dejar, las plantas productoras de biodiésel que Cuba construye deben resultar una mirada integral y promisoria hacia el desarrollo, esa aspiración difícil, pero irrenunciable, de todos los pueblos.

La segunda industria cubana de ese tipo comenzará a funcionar este 2017, en el municipio de Media Luna, en territorio granmense, bajo la égida de la organización superior de dirección empresarial Laboratorios Biológicos Farmacéuticos (Labiofam), y con financiamiento internacional.

Miguel García Márquez, especialista de la Empresa Labiofam Granma, dijo a la ACN que están prácticamente terminados los trabajos de construcción y montaje en la unidad.

Explicó que dicho biodiésel se obtendrá a partir del aceite extraído de la semilla de jatropha curcas, arbusto conocido en Cuba como piñón botija o piñón de leche, y acopiado en plantaciones locales fomentadas desde hace algunos años.

A diferencia de los combustibles de origen fósil, el mencionado no contamina el medio ambiente, porque no libera azufre, precisó el especialista.

Añadió que la planta podrá elaborar cada año unas 98 toneladas del carburante alternativo, el cual se empleará en maquinaria agrícola, es decir, para contribuir a la producción de alimentos.

Este portador energético sustituirá una parte considerable del petróleo que actualmente gasta Labiofam Granma, con lo cual también ayudará a sustituir importaciones.

En general, mencionó García Márquez la industria forma parte de un grupo de proyectos que se encadenan en pos del desarrollo integral y sustentable en el barrio rural de Colorao y para el municipio.

Natural de Centroamérica, la jatropha curcas es un vegetal tóxico, por lo cual su empleo como fuente de energía no afecta a la alimentación de personas ni animales, y sí contribuye a ella, recalcó.

La torta resultante del proceso industrial, ejemplificó, se desintoxica y constituye nutriente animal, al igual que el glicerol separado del aceite, mientras la glicerina es materia prima para jabón.

En pos de aprovechar el terreno, continuó, al citado vegetal se le intercalan plantaciones útiles para el consumo humano, entre ellas frutas y granos.

La inversión enfilada a obtener biodiésel, aportará 50 puestos de trabajo y se combinará con propuestas dirigidas a la reforestación, fabricación de jabones e incrementos en las producciones ovinas.

Naciones europeas iniciaron la producción a escala industrial de dicho carburante en 1992; Cuba lo hizo en 2012, en Guantánamo, donde está la primera de las cuatro plantas incluidas en el programa inicial del país, todas en la zona oriental.

Según varias fuentes, entre los mayores fabricantes de biodiésel sobresalen Argentina, Estados Unidos, Alemania, Francia, Brasil, Tailandia, Malasia y Colombia, y el principal consumidor es la Unión Europea.

 

Fuente: ACN

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    Ultima Actualización: Miércoles 15 Noviembre 2017.