Alerta roja por la conservación

Con el 50 por ciento de su flora en peligro de extinción, Cuba se ubica como la isla del Caribe con el mayor porcentaje de plantas amenazadas respecto al total de las evaluadas hasta la fecha. La Lista roja de la flora vascular cubana 2016 tributa a revertir esta situación.

El respeto y amor a la naturaleza de la Patria, solo se pueden despertar a través de mejores conocimientos de esta. Este conocimiento no es solo un mecanismo de educación general, sino el fundamento para crear las bases de una conciencia nacional de protección a la naturaleza.

Doctor Johannes Bisse (1935-1984), fundador del Jardín Botánico Nacional de Cuba.

Una especie de planta de cada cinco se encuentra en peligro de extinción a nivel global, según el reporte Estado de las Plantas del Mundo, publicado recientemente, y alrededor de 2 000 especies vegetales se extinguen anualmente en el trópico y el subtrópico.

«La dimensión real del impacto de esta pérdida sobre nuestra civilización y los ecosistemas no es del todo comprendida, pero se sabe que será significativo dado el papel fundamental que desempeñan las plantas para el mantenimiento de la vida en el planeta y de la existencia humana en particular», explicó el máster en ciencias Alejandro Palmarola Bejerano, presidente de la Sociedad Cubana de Botánica.

Considerada la isla con mayor número de especies por kilómetro cuadrado en el mundo, con más de la mitad exclusivas de su territorio, Cuba enfrenta una importante disminución de su diversidad vegetal. Comparada con sus similares del Caribe, presenta el mayor porcentaje de plantas amenazadas respecto al total de su flora evaluada —46,31 por ciento—, agregó.

En este sentido y desde hace varios años, especialistas cubanos trabajan, de conjunto con instituciones y agencias internacionales, en la creación e implementación de estrategias y programas directamente dirigidos a la preservación y a lograr una mayor sensibilización sobre el tema.

Una de las iniciativas para divulgar esta realidad es la recientemente publicada Lista roja de la flora vascular cubana 2016, compilación que incluye la evaluación de 4 627 especies de nuestra vegetación, el 66,57 por ciento del total de plantas reportadas para el archipiélago y aproximadamente el 15 por ciento de todas las evaluadas en el mundo, siguiendo los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Además, en sus páginas se incluyen más de 30 paneles que brindan una síntesis de los principales proyectos de conservación y gestión de especies vegetales en Cuba, entre los que sobresalen, por su magnitud el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, la Red Nacional de Jardines Botánicos, y Planta, iniciativa para la conservación de la flora cubana.

Un grupo de expertos de 30 instituciones nacionales, liderados por el Grupo de Especialistas en Plantas Cubanas (GEPC), de la UICN, Jardín Botánico Nacional de la Universidad de La Habana y el Instituto de Ecología y Sistemática (Citma), son los principales autores de este proyecto investigativo, desarrollado en poco más de diez años de intenso trabajo.

Como primer paso para trazar estrategias de mitigación de los riesgos de extinción, es importante conocer la situación real y sus posibles causas. Entre los principales resultados del mismo se destacan el anuncio de que aproximadamente el 50 por ciento de la flora nacional está amenazada de extinción, el 18 por ciento En Peligro Crítico de extinción y 25 especies ya han sido declaradas Extintas (tres de las cuales viven además fuera de Cuba, por lo que se consideran solamente Extintos Regionales).

Sin embargo, el 20 por ciento de las plantas analizadas no pudo ser evaluado por falta de información suficiente sobre su actual estado de conservación, lo que demuestra la necesidad de promover estudios botánicos básicos en el país.

Las actividades asociadas al hombre sobresalieron nuevamente como principal amenaza de la flora cubana; y las especies exóticas invasoras —transportadas e introducidas por el ser humano en lugares fuera de su área de distribución natural—, la deforestación, la fragmentación, la ganadería y la agricultura, como sus mayores exponentes.

Puntualiza la Lista Roja... que en 2016 se encontraron amenazadas de extinción en territorio nacional el 31 por ciento de las angiospermas —plantas que tienen flores y producen frutos con semillas—, el 54,5 por ciento de los pteridófitos —helechos— y plantas afines, y el 78,5 por ciento de las gimnospermas —plantas con semillas desnudas, como los pinos—.

Los bosques pluviales y los matorrales que se desarrollan en suelos con alto contenido de metales, como en la región de Moa, presentan actualmente el mayor número de especies amenazadas; sin embargo, es en las zonas más bajas —matorrales costeros y subcosteros, matorrales sobre suelo de serpentina y las comunidades de agua dulce—, donde se registra la mayoría de las especies Extintas.

Las provincias con mayor número de especies amenazadas, de acuerdo con los resultados expuestos en la Lista Roja..., son Pinar del Río, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo —lo que coincide con las regiones que presentan mayor número de plantas—; y Baracoa constituye el municipio con mayor número de plantas en estas categorías, con 285.

Pero no todos son datos alarmantes. Como un logro de la labor desarrollada hasta la fecha por nuestros especialistas, también se explica en la compilación que el 73,68 por ciento de nuestra flora amenazada encuentra actualmente protección, en mayor o menor medida, en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

Ante ello el colectivo de expertos que lideró el estudio aconseja a las entidades y autoridades encargadas de velar por estos tópicos, continuar el trabajo para aumentar la conectividad de las áreas naturales, protegidas o no, perfeccionar las actuales prácticas de manejo de áreas naturalmente cubiertas por matorrales o herbazales nativos de alto endemismo, y no sobredimensionar el valor de los índices de boscosidad como indicador del estado de conservación de la flora.

Aunque los parques nacionales, las reservas ecológicas y las áreas protegidas de recursos manejados son las categorías de manejo que mayor cantidad de especies amenazadas albergan, se debe trabajar igualmente en la exploración florística de las 63 áreas protegidas, para las cuales no hay reportes de especies categorizadas, y continuar los programas de monitoreo de la flora amenazada, así como potenciar los estudios de historia natural, la educación ambiental y los trabajos ecológicos, poblacionales y taxonómicos.
El llamado de las plantas

«Signataria del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que establece entre sus Metas del Plan Estratégico Mundial 2011–2020 (conocidas como Metas de Aichi), evitar la extinción de especies en peligro identificadas y mejorar y sostener su estado de conservación, nuestra Isla se ha propuesto arribar al 2020 con el 80 por ciento de sus plantas evaluadas», afirmó la Doctora Maritza García García, presidenta de la Agencia de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

En este empeño la Lista roja 2016 representa un importante paso de avance, al cubrir la evaluación de una gran cantidad de especies, cerca del 67 por ciento, lo que deja pendiente solamente cerca de 1 600, fundamentalmente de las familias Apocynaceae, Convolvulaceae, Fabaceae, Lamiaceae, Myrtaceae, Orchidaceae y Poaceae.

Aunque desde 1989 se llevaron a cabo esfuerzos por categorizar las especies nacionales según su riesgo de extinción, no es hasta 2005, con la publicación de la primera Lista roja de la flora vascular cubana, que tales empeños dieron frutos. «En aquella ocasión se logró la categorización de 1 414 plantas. La presente Lista roja 2016 muestra un aumento del 300 por ciento en cuanto a cantidad de especies evaluadas», puntualizó Alejandro Palmarola Bejerano.

En los diez años trascurridos entre ambas ediciones, dijo el Presidente de la Sociedad Cubana de Botánica, 290 de las especies evaluadas en 2005 mantuvieron la misma categoría de amenaza, 272 aumentaron su categoría y 83 pasaron a una categoría inferior. «Aun cuando la gran mayoría de estos cambios se deben a un mejor conocimiento de las especies y no tanto al cambio en el estado real de sus poblaciones o a programas de manejo y gestión de las mismas».

Igualmente destacó que, ante el aumento de especies analizadas en 2016, también creció en un 115 por ciento la cantidad de plantas amenazadas: de 997 reportadas en 2005, a 2 143 en la actualidad, lo que demuestra la necesidad de establecer acciones concretas para proteger y mantener en el tiempo estas especies.

Fuente: Juventud Rebelde

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    Ultima Actualización: Miércoles 15 Noviembre 2017.