El consuelo de ganar un símbolo

Falleció en la capital la doctora en Cien­cias Biológicas Leda Menéndez Ca­rrera

La doctora Leda Menéndez era de una perseverancia envidiable y amor infinito a la naturaleza. Foto: Cortesía de la entrevistada

El pasado lunes 12 de septiembre y apenas 72 horas después de sufrir una repentina enfermedad cuando acababa de ser entrevistada para un audiovisual de Mundo Latino, falleció en la capital la doctora en Cien­cias Biológicas Leda Menéndez Ca­rrera, a los 75 años.

Nacida en la provincia de Ca­magüey, fue de las jóvenes en incorporarse a los primeros cursos para la formación de maestros en Minas del Frío, profesión que ejerció hasta su ingreso en la Universidad de La Habana a finales de la década del 60, donde obtuvo el título de Licenciada en Biología en 1973.

Una vez graduada comenzó a trabajar en el entonces Instituto de Botánica. Pronto asumió la encomienda de emprender un proyecto de investigación sobre la ecología de los bosques tropicales en la Sierra del Rosario.

Los resultados de aquellos estudios desarrollados durante 15 años se recogieron en un libro premiado por la Academia de Ciencias de Cu­ba. Dicho texto condujo a la propuesta de establecer allí una de las Reservas de la Biosfera aprobadas en el país.

Pero la gran pasión de esta científica dotada de una perseverancia envidiable y amor infinito a la naturaleza, surgido desde la primera vez que siendo niña contempló la belleza paisajística de los Cangilones del río Máximo, lo constituyeron sin du­da los manglares, a los cuales dedicó la mayor parte de sus más de 40 años de ininterrumpida labor investigativa.

Siempre defendió como una ur­gencia inaplazable trabajar en su recuperación  porque representaban la primera línea de defensa de la costa al protegerla de la erosión provocada por el efecto combinado del viento y el oleaje, además de ser una barrera natural frente al progresivo incremento del nivel medio del mar y el avance de la intrusión salina.

Igualmente resaltaba que eran un entorno ideal para la conservación de la biodiversidad, al servir de hábitat permanente o temporal de numerosas especies de peces, crustáceos y moluscos, sin olvidar cuanto aportaban en la captura y almacenamiento del carbono atmosférico.

Leda Menéndez recorrió en in­contables ocasiones las poblaciones de manglares del archipiélago cubano. Sobreponiéndose a disímiles di­ficultades objetivas y subjetivas, su­po estudiarlas a profundidad pa­ra con­vertirse en una de las voces más autorizadas a nivel nacional y de toda la región del Caribe en el conocimiento de tan valiosos ecosistemas.

Autora principal del trabajo Ba­ses para la gestión del ecosistema manglar en el archipiélago cubano y su relación con el cambio climático, que mereció Premio Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba 2012, los resultados de esa obra mostraron los grados de afectación que presentan en diferentes zonas del país y las causas vinculadas a su deterioro. De igual forma permitieron determinar los probables impactos que sufrirían debido al cambio climático y elaborar guías metodológicas dirigidas a preservarlos de futuros daños.

Investigadora titular del Centro Nacional de Biodiversidad, adscrito al Instituto de Ecología y Sistemática del Ministerio de Ciencia, Tec­no­lo­gía y Medio Ambiente, y poseedora de la Orden Carlos Juan Finlay, má­xima condecoración que confiere el Consejo de Estado en la esfera científica, integró el reducido grupo de mujeres investigadoras participantes en la expedición En Canoas del Amazonas al Caribe, encabezada por el desaparecido doctor An­tonio Nuñez Jiménez en 1987.

A petición de los familiares el cadáver de la doctora Leda Me­nén­dez fue cremado y sus cenizas serán esparcidas en los mangles de la costa sur de la provincia de Ma­ya­be­que, donde venía trabajando des­de hace más de dos años en un proyecto científico de rescate y conservación.

Más allá del dolor y el vacío dejado por la inesperada desaparición física del «hada» madrina de los man­glares, queda el consuelo de que las ciencias naturales cubanas han ganado un símbolo.

Fuente: Orfilio Peláez | Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

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    Ultima Actualización: Miércoles 15 Noviembre 2017.