Los manglares ocupan el 4,8% de la superficie del país. Por
su extensión, los manglares cubanos ocupan el noveno lugar
en el mundo, están entre los de mayor representación
en el continente americano y ocupan el primer lugar entre los países
del Caribe.
Preliminarmente puede plantearse que el estado de salud de los
manglares en el territorio es satisfactorio; en algunos sitios puntuales
se presentan afectaciones locales. Existen diferencias entre los
valores de salinidad en la costa norte y sur de los cayos, desde
Cayo Sabinal hasta Cayo Guillermo, esta diferencia se relaciona
con la estructura y composición florística del manglar,
dominando Rhizophora mangle al norte y Avicennia germinnans al sur.
Los mayores valores de salinidad se encontraron en la bahía
de Jigüey, con severas afectaciones a la vida marina y fetidez
de los fondos, lo que sugiere la necesidad de acciones para disminuir
la salinidad en esta bahía. Los mayores espesores de suelos
se localizan asociados a los manglares de los canalizos, esteros
y pasas. Existe una correspondencia entre el espesor del sustrato
y la altura de la vegetación de manglar.
Actualmente se desarrollan, como objetivo de la II fase del proyecto
Sabana-Camagüey (GEF/ PNUD, Cuba), estudios referentes al estado
de salud de los manglares del archipiélago Sabana-Camagüey.
En el año 2002 se concluyó el primer estudio de caso
sobre resiliencia de manglares en Cuba, que se refiere a la capacidad
de estos ecosistemas para enfrentar tensiones y para recuperarse
cuando las tensiones disminuyen. El estudio se llevó a cabo
en los manglares asociados al río Santa Ana, en el extremo
NW de Ciudad de La Habana y constituye un esfuerzo por concretar
la repercusión social de resultados científicos producidos
en los campos de ecología y medio ambiente.
Para ello, se ha mantenido un sostenido intercambio de información
entre el Instituto de Ecología y Sistemática (IES-CITMA),
el Servicio Estatal Forestal (SEF-MINAGRI) y la Delegación
del CITMA de Ciudad de La Habana. Se han empleando las bases de
salud de ecosistemas, enfoques afines a investigaciones sobre cambios
globales y de evaluación de impactos ambientales, para avanzar
hacia una adecuada gestión de los manglares del territorio.
Se logró la aprobación para el comienzo de la tramitación
legal de una nueva área protegida, la cual debe servir como
marco para compatibilizar la protección y uso de la diversidad
biológica del territorio.
Para comunicar parte de los resultados científicos obtenidos,
se ha tomado como base las relaciones entre los impactos ambientales
que afectan los manglares, y se sugiere en la atenuación
de cuáles pueden potencialmente incidir SEF y CITMA, lo cual
se analizó a partir de su misión, objetivos, intereses
y campo de acción. Este tipo de estudio y forma de intercambio
de resultados puede contribuir a la interacción efectiva
de los actores de la gestión ambiental de un territorio,
haciendo énfasis en las posibilidades y necesidades de cooperación
transectorial, transinstitucional y transdisciplinaria.
|